Así, mientras les es posible mantenerse en pie y mostrarse a su gusto, brillan y engañan, pero cuando sucede algo que los perturba y los pone de manifiesto, se hace patente cuan vasta y real fealdad escondía ese impropio esplendor.
Sobre La Providencia - Seneca
11, ene | sin comentarios quizasbastabarespirar compártelo
Los comentarios están cerrados